dijous, 24 de desembre de 2009

Cortázar


"No hablo de estudios, de ascesis metódicas, hablo de esa intencionalidad tácita que informa el movimiento total de un poeta, que lo vuelve ala de sí mismo, remo de su barca, veleta de su viento, y que revalida el mundo al precio del descenso a los infiernos de la noche y del alma. Detesto al lector que ha pagado por su libro, al espectador que ha comprado su butaca, y que a partir de allí aprovecha el blando almohadón del goce hedónico o la admiración por el genio. ¿Qué le importa a Van Gogh tu admiración? Lo que él quería era tu complicidad, que trataras de mirar como él estaba mirando con los ojos desollados por un fuego heracliteano. Cuando Saint-Exupéry sentía que amar no es mirarse el uno en los ojos del otro sino mirar juntos en una misma dirección, iba más allá del amor de la pareja porque todo amor va más allá de la pareja si es amor, y yo escupo en la cara del que venga a decirme que ama a Miguel Ángel o a E. E. Cummings sin probarme que por lo menos en una hora extrema ha sido ese amor, ha sido también el otro, ha mirado con él desde su mirada y ha aprendido a mirar como él hacia la apertura infinita que espera y reclama."

Julio Cortázar,
La vuelta al día en ochenta mundos.
Editorial Debate, 1991. p. 319


Només algú tan gran com ell podia ser tan exigent amb els seus lectors, però poder una mica de ráo si que té, hauríem de ser més conscients al que ens exposem, al que llegim, al que veiem... poder així, disfrutariem una miqueta més.

2 comentaris:

Wostin ha dit...

El plaer derivat de l'esforç, és doblement satisfactori.

Quanta raó concentrada en aquest fragment que publiques, sensacional ;)

"...amar no es mirarse el uno en los ojos del otro sino mirar juntos en una misma dirección..." No havia llegit res de Cortázar abans.

M'agrada.

polaroid mental ha dit...

si és així, les coses fàcils al final resulten aburrides.... Cortázar, altament recomanable, celebro que t'hagi agradat.